No puede dejar de ser comentada la irrupción de tres chicas en topless en el Congreso de los Diputados para reclamar el aborto libre. Con sus cuerpos pintados y dando gritos (de tal modo que parecían estar siendo torturadas) interrumpieron la sesión, aunque los diputados del grupo Izquierda Plural parecieron contentos con el espectáculo, ya que reaccionaron aplaudiendo el acto reivindicativo.
Es con este tipo de situaciones cuando me vienen a la mente aquellos maravillosos años donde el aborto era un tema tabú, donde era inviable que pudieran tratarse esos temas entre los gobernantes. Daría lo que fuera por encontrarme en una época donde ciertas cuestiones fueran intransigentes, como a día de hoy lo es la esclavitud.
Tengo la esperanza de que algún día llegará, pero no sin la colaboración ciudadana, no sin la ausencia de la indiferencia. Tantos seres humanos privados de su derecho a vivir no pueden pasar desapercibidos, pero pasan.
Menudo siglo XX tuvimos y menudo siglo XXI estamos empezando.